Este trabajo no consiste en definir recetas de riego ni en dejar instrucciones cerradas del tipo “abrir puntas cada X días”.
El objetivo es crear un sistema de control y vigilancia del sistema de riego, de forma que:
¿Y por qué así si todo el mundo funciona con recetas? Porque un protocolo sin control no es un protocolo, es un documento.
En sistemas de riego que funcionan “razonablemente bien” suele ocurrir lo mismo:
Esto es porque en el 90% de las veces los problemas no suelen estar en el diseño ni en la instalación, sino en la falta de vigilancia sistemática del funcionamiento real del sistema.
Y con este trabajo vamos a abordar exactamente ese punto.